Nuestra historia nació en el living de nuestra casa en Bariloche en el 2001. En medio de una de las crisis más profundas de nuestro país, nuestra familia decidió aferrarse a lo que mejor sabía hacer: crear. Lo que empezó como un refugio de amigos ayudando a armar blends, se convirtió en una búsqueda incansable por la pureza botánica.
Diego Sustaita, nuestro maestro mezclador, no solo diseñó los sabores; fue el pionero que logró la incorporación del Hibiscus al Código Alimentario Argentino, abriendo camino para toda la industria nacional. Hoy, 23 años después, mantenemos la misma promesa: 0% aditivos, 0% aromatizantes, 100% Patagonia. Bienvenidos al tiempo del ritual.
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