
Nuestra historia nace en el living de nuestra casa en Bariloche en el año 2001. En medio de una de las crisis más profundas de nuestro país, nuestra familia decidió aferrarse a lo que mejor sabía hacer: crear. Lo que empezó como un refugio de amigos ayudando a armar blends, se convirtió en una búsqueda incansable por la pureza botánica.
Diego, nuestro maestro mezclador, y Lilia, la mente brillante atrás del proyecto, aparte de diseñar los sabores; son los pioneros que lograron la incorporación del Hibiscus al Código Alimentario Argentino, abriendo camino para toda la industria nacional.
Hoy, 25 años después, mantenemos la misma promesa: 0% aditivos, 0% aromatizantes, 100% Patagonia. Bienvenidos al tiempo del ritual.
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